miércoles, 18 de marzo de 2015
Mis valientes
Hace tiempo que llevaba idea de escribir esto. Plasmar una idea es fácil pero no así un
sentimiento.
Vivimos rodeados de estímulos e información constante, tanto que hemos llegado a
anestesiarnos. Para superar una fobia has de exponerte a ella pero aquí sucede justamente
lo contrario. El horror, la desesperanza, la maldad se han adueñado del mundo y pocas
son las personas que realmente toman partido y lo denuncian porque hemos
normalizado lo intolerable sin darnos cuenta.
Veo a muchos de vosotros gastando bromas, desdramatizando en un intento absurdo
por obviar el dolor.
También hay mucho concienciado de pacotilla que grita, critica, malmete pero cuyo
comportamiento en el 1.0. difiere considerablemente de aquello que promulga en
el ciberespacio.
Por eso admiro de veras a aquellos que se enfrentan de forma directa con personas de
esa calaña, verdaderas bestias que desconocía que aún existieran.
Y lo hacen con valentía, con arrojo, no recurriendo al insulto fácil ni a las
clásicas antorchas. Mencionan a la gente, no lo hacen a hurtadillas y se comen auténticos
marrones por defender todo tipo de causas. Y en muchas de ellas estamos involucrados
los demás.
La valentía es el mayor signo de pureza en una persona y aquí hay unos cuantos y unas
cuantas valientes.
Quiero agradecer especialmente a los que nos defienden a las mujeres de ataques
indiscriminados (que llevamos sufriendo mucho tiempo) mientras otros se atrincheran
y no hacen absolutamente nada.
Mientras ellos hacen esto, otros andan más preocupados en dirimir quién es el más
gracioso o cómo ganar followers a costa de chorradas de primero de infantil.
Y luego ya hay gente excepcional que además de luchar de esta forma nos hace reír.
De verdad y de corazón, gracias.
lunes, 16 de marzo de 2015
Sí eres tú, no soy yo.
Eufemismos, mentiras, cortesía mal entendida, da igual; si te dicen la famosa frase, "no
eres tú, soy yo" te están mintiendo descaradamente.
Los mentirosos impostan, crean un circo mediático para despistar y, tratándose de
relaciones, todo se complica porque no puedes doblegar un sentimiento y actuar
libremente.
Hijos de puta, decid la verdad, es lo menos que merece alguien que ha pasado por tu vida
sin hacerte daño alguno.
Pero el dolor ajeno no importa, sólo cuenta satisfacer tu ego y dejar a un lado aquello que
ya no te interesa; pero ese algo es alguien y ese alguien es tan extraordinario que por
eso le abandonas. Venga, vamos a contar mentiras, juguemos todos.
Yo he tenido muchos problemas en la vida por ser franca, pero prefiero tenerlos por
eso que por ser una valiente mentirosa.
En cuestión de afectos mentir es una bomba de relojería, sólo que no recuerdas dónde
la has dejado ni cuándo va a explotar.
Y explota, os aseguro que explota. A quien la puso.
No hagáis daño, no engañéis, porque la vida de otros está en juego y eso es precisamente
lo que hacéis: jugar.
miércoles, 11 de marzo de 2015
¿Quiénes son esos?
A veces conviene recuperar el sendero de la comedia y mi vida está llena de anécdotas
que nunca he contado y merecen un lugar en el Olimpo de las risas.
Tengo que retroceder 17 años para recordar aquel fatídico y, a la vez, desternillante día.
Por aquel entonces estaba haciendo un curso y tenía un compañero con el que me
llevaba especialmente bien. En los descansos hablábamos y había feeling. Nada nuevo
bajo el sol.
Así que después de largos días, charlas y confidencias quedamos un día a solas.
No estaba especialmente nerviosa pero me hacía ilusión. Era mayo, la tarde era calurosa
y me fui en manga corta, con un pequeño bolso y mis walkman. Sí, entonces
escuchábamos música en soportes que muchos no habéis conocido.
Llegué yo antes que él y estaba escuchando música variada.
Entonces, casi sin darme cuenta él ya estaba allí. Me sonrió y nos fuimos a tomar algo.
Supongo que por inercia tardé en quitarme los cascos y en ese instante me preguntó que
qué escuchaba. Le dije que a Los Ramones.
-¿Los qué?
-Los Ramones
-¿Y quiénes son esos?
No supe reaccionar, me quedé como un animal de esos a los que echas las luces en mitad
de la carretera. Algo dentro de mí se rompió, y sólo acerté a decir que era una banda
norteamericana que me encantaba.
Sonrió, yo no, ya no pude hacerlo más; de hecho nunca más volví a quedar con él.
Me había roto el corazón. De verdad. Fue una mezcla de incredulidad, pena y rabia.
Quizá algunos no entendáis mi reacción ni cómo me sentí, pero para mí que alguien no
sepa de la existencia de este grupo me da una idea bastante nítida de cómo es.
domingo, 8 de marzo de 2015
Twitter Wars
Me entristece ver como cada día que pasa twitter se hace más intransitable.
Los que llevamos bastante tiempo vivimos una época donde el fin principal de
esta red social era la diversión. Se hablaba de todo pero cuando cerrabas sesión salías
con una sonrisa: ahora no.
Ahora abres y todo son enfados, críticas, movidas, gente buscando casito, y sobre todo
gente muy amargada que traslada esa frustración a los que no somos así.
Yo, que he pasado por una época muy mala, necesitaba twitter para reírme y olvidarme
de las cosas. Pero siento que ya no es terapeútico, ni divertido, ni bonito.
Hay personas, y ellas lo saben, a las que adoro y que me han dado mucho y siguen
haciéndolo, pero el resto, incluyendo personas que antes me hacían reír, se han ido
agriando y eso es profundamente triste.
Y lo es porque he visto su evolución.
Por supuesto que se deben denunciar las cosas y las injusticias y no hay mejor lugar que
este para hacerlo.
Pero hay que dejar un hueco para la ingenuidad, la confianza, el cariño, el trato amable y
la risa porque si no cada vez se irá más gente, harta de guerras cibernéticas y movidas
de todo tipo.
Hay gente que está haciendo una labor encomiable pero también hay mucha que está
sacando los pies del tiesto.
No os dejéis vencer por el cinismo, valéis mucho más que eso y tenéis los suficientes
recursos para quejaros de lo que queráis sin caer en la agresividad ni la pesadez.
También aprovecho para hacer autocrítica, porque aunque mis circunstancias personales
hayan marcado bastante el tono de mis tuits, no estoy exenta de culpa ni de haber
evolucionado hacia una Campanilla menos alegre y más enfadada con el mundo.
My fault.
Un beso enorme.
lunes, 23 de febrero de 2015
martes, 17 de febrero de 2015
NO ME GUSTA.
No me gusta. Y punto.
Ojalá esto fuera tan fácil de decir en Twitter pero nada más lejano de la realidad.
En estos últimos tiempos, mi red social favorita se ha convertido en un lugar hostil donde
es muy difícil opinar sobre algo y disentir a su vez de la mayoría.
Tampoco sabía que había que opinar sobre todo y, lo peor, que todos nos hemos
convertido en expertos jueces, abogados y fiscales, dictando sentencias cibernéticas
que no van a ningún sitio pero que a mí me tocan mucho los cojones.
¿POR QUÉ?
Hay tuiteros de la vieja escuela que saben y continúan igual que el primer día.
Pero hay una cantidad ingente de personas, o masa crítica (ojalá estuviera hablando
de física), que destilan odio, sapiencia de bar de barrio y una falta de educación
que a mí me asusta.
Hay que denunciar lo intolerable, no enjuiciar a una actriz por si se ha operado
o no o por si a mí o a ti nos gusta ver GH VIP.
Twitter está lleno de senadores Mc Carthy, sólo que ellos no tienen un escaño
ni en twitter hay brujas.
Hablad, dirimid, criticad, pero desde el respeto que es más constructivo.
Hay cosas demasiado importantes como para perder el tiempo con chorradas.
Y precisamente lo que estoy defendiendo es la libertad de expresión, esa a la que
tanto apeláis pero cuando os interesa.
sábado, 7 de febrero de 2015
Vídeos acojonantes. IN BLOOM.
Da igual el tiempo que pase, las bandas, las canciones. Este vídeo es inmortal como
también lo es Nirvana.
Cuando algo es perfecto poco o nada queda que decir.
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