sábado, 30 de julio de 2011

Amy



       Llego el día, finalmente pudiste descansar. Hace tiempo que te habías marchado, nada más nos quedaba que tu envoltorio y sólo volviste por un instante para llevártelo.
Un amigo me decía el otro día que nos habíamos quedado sin una extraordinaria voz para interpretar un tema de Bond; qué tonta, pensé que ya lo habías hecho!
Pero no, partiste demasiado pronto, tú no pertenecías a este mundo. Los que son como tú no hacen sino pasearse por este jungla de mortales para dejarnos su genialidad; sois solo un préstamo de ese Ser superior  que con frecuencia os reclama demasiado pronto. Él os quiere para poner el hilo musical  a la vida eterna, aunque alguna vez os deje asomaros por aquí.

      No,  la genialidad no llega a vieja, es un niño que muere demasiado pronto, inocente , sincero pero con un brillo en sus ojos que nos alerta de su naturaleza transitoria.
Tus ilusiones, tu talento,  tus proyectos,  todos quedaron enterrados en el cementerio de los propósitos, allá donde van a reposar las cosas que pudimos hacer y no hicimos, el lugar donde las lapidas están escritas con el lápiz de lo intemporal , el único sitio donde los verbos se conjugan en pluscuamperfecto de subjuntivo.
   
     Pero no sufras, Amy, estuviste lo suficiente para hacer de tu vida algo extraordinario; no llores más, ya todo acabó, no pudiste dar más de ti, eras sólo una niña con un juguete demasiado caro y te rompiste en pedazos, no te dejaron vivir pequeña. Ahora todos aquellos que te persiguieron e hicieron de este tránsito algo imposible son los mismos que lloran tu pérdida, ¿hasta qué punto es la prensa responsable de estos desenlaces?

     Sin consuelo ni un lugar donde reposar esa  cabeza genial de la que brotaban ideas incesantemente, confiaste tus vida a las garras de esa viuda negra en un absurdo intento por encontrar paz, sosiego, quién sabe si felicidad...
 
    No seré yo quien te juzgue, cada uno tiene derecho a vivir y a morir como quiera.Tú sólo buscaste sobrevivir pero no era tu destino.
Ahora puedes sonreír, no hay paparazzis ahí arriba; empieza a vivir, Amy, tu vida no ha hecho nada más que comenzar.

 
                            May your troubled soul find peace at last. I wish,  I really do.  :-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario