miércoles, 17 de diciembre de 2014

Enjoy the silence



Cuando no sabes qué decir es mejor quedarse callado, esperar y mirar, porque no siempre

hay palabras para todas las situaciones.

Hay personas que nunca callan, quizá por temor a que el silencio les arrebate algo.

No, el silencio sólo nos reconcilia con lo que somos, con esa persona que está dentro

harta de escuchar más y más palabras sin sentido.

Ningún silencio es incómodo si estás con la persona correcta, más bien al contrario, nos

evita mucha idiocia instalada en nuestras mentes; hablamos por boca de otros,

por lo que los demás nos cuentan o han vivido.

¿Qué porcentaje de lo que habláis tiene algo que ver directamente sólo con vuestras vidas?

Y no es una pregunta retórica. Construimos nuestra vida y nuestras experiencias a partir de

vivencias ajenas y al final nos vemos viviendo la vida de otros.

   Y ese es el error. Y, a veces, lo vemos demasiado tarde.




domingo, 30 de noviembre de 2014

Canciones que todo el mundo debería conocer III



Canciones olvidadas, pero preciosas, que quiero rescatar.

The Waterboys marcaron una época y aquí se ve la clara influencia del rock sinfónico.

Increíble tema.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Why do you desert me?




                           Gilbert lo deja muy clarito todo. No haré más comentarios.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Canciones que todo el mundo debería conocer II




Esta canción me ha acompañado gran parte de mi vida. Es de las pocas que nunca me

cansaría de escuchar.

No es sólo su melodía preciosa sino la profundidad de su letra y la historia que cuenta

lo que un día me tocó el corazón.

Lo que relata nos ha pasado a todos alguna vez, y lo mejor y peor al mismo tiempo es su

final agridulce donde ese "Go on smiling so clear and so bright" no es más que un adiós

irónico tras el que hay mucho dolor.



   Os recomiendo escuchar más a Jackson Browne porque tiene verdaderas joyas.

martes, 18 de noviembre de 2014

Te juro que era buen chico






Hay gente que cree que uno elige ser yonki o adicto.

Puedes elegir, quizá, meterte una primera

raya o un pico pero lo que viene después ya no.

Nadie elige ser infeliz ni vivir sumido en la tristeza.


Porque se confunden las cosas. Cuando alguien

se suicida o muere en circunstancias como las

de Enrique Urquijo todos echan la culpa a la droga.


Y suele ser al revés. Es la inmensa tristeza y la depresión las que te llevan a abrazar

esas sustancias con las que por unos minutos huyes de la puta vida que te ha tocado vivir.

Dicho esto, un beso, Enrique, allá dónde estés.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Canciones que todo el mundo debería conocer




  Canciones que todo el mundo debería escuchar  al menos una vez en la vida.

  Hoy, Rod Stewart.


¿En qué momento dejaste de ser tú?




      No sé si os dais cuenta pero llega un momento en la vida en que te bifurcas. 

 Eres niño, luego adolescente, y tienes unas ideas sobre la vida y lo que vas a hacer con 

ella muy claras.

Llegas a adulto joven y de repente te asalta la duda, los miedos, el amor, en una suerte de

tormenta de emociones que hace que muchas veces pierdas el rumbo.

Tus figuras más representativas, tus referentes, ya no lo son e intentas buscar un sentido

a todo eso que estás viviendo. Pero todavía eres tú, conservas tu esencia, eso sí,  

contaminada por amigos, ideas ajenas, planes de futuro, vidas estandarizadas. 

Pero, poco a poco, olvidas lo que eras, lo que hacías , lo que te definía, y entras en una 

rueda donde los demás son quienes dictan lo que has o no de hacer y cómo debes vivir.

Creemos que es una elección propia, que somos nosotros los que planificamos cada paso 

que damos, pero no.

Y una mañana, sin darnos cuenta, nos miramos al espejo y allí no hay nadie que

 conozcas.  Ya no eres tú, eres un fantasma, vives la misma vida que viven todos, 

desterrando tu esencia y aquellas cosas que soñaste hacer y sabes que ya nunca harás. 

Pero hay unos pocos que deciden apostar y no dejar atrás lo que eran y, aun a riesgo de 

quedarse solos,  prefieren lanzarse al vacío para no morir en vida y curiosamente

 ese vacío se lo encuentran lleno.

 Y un día te encuentras a uno de ellos y le dices: ¡pero si estás igual que siempre!

 Y es verdad. Está igual porque nunca dejó de ser él y ni los años, ni los golpes pueden 

desdibujar a alguien que lo apostó todo por ser el mismo.

Ya lo decía Sartre: "El infierno son los demás". 

Deberíamos hacerle más caso.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Love




Qué voy a decir yo del amor si siempre me ha salido todo mal. Sería arrogante si lo hiciera.

He tenido la suerte de vivirlo pero también la gran pena de perderlo.

No hay fórmulas, ni definiciones: sólo personas.

Lo que sí sé es que sabes cuando quieres a alguien y también cuando ese alguien te quiere

a ti.

     A partir de ahí sólo hay una cosa: no dejéis escapar a esa persona que os hace sentiros

únicos, ese ser especial que te devuelve tu propio reflejo.

Porque eso es el amor, verte en los ojos de otro y no salir huyendo porque lo que ves

te gusta, porque a su lado sacas lo mejor de ti. Y eso sólo se consigue cuando alguien te

ama de veras, sin esperar nada, sin querer cambiarte, sin llegar nunca a odiar esas

cosas que un día le hicieron enamorarse de ti.

Porque esto ocurre, la gente se olvida de lo que fuiste, de lo que sigues siendo y  te hacen

dudar hasta de cómo eres.

Quered sin reservas, sin miedo. No todos los días aparece esa persona.

      Quizá sólo una vez en la vida.






Kurt




Kurt no sabía lo que quería, pero sí lo que no quería.

No quería estar solo, quería poder confiar en alguien.

Y que ese alguien no le fallase.

No tuvo suerte.

Freddie



Dentro de una semana es el aniversario de su muerte y, ¿sabéis una cosa?, que yo prefiero

recordarlo así. Con una sonrisa. Freddie era de otro mundo y lo único que hizo fue volver

allí.

Love you, Freddie. <3


Adiós, niña buena.


sábado, 15 de noviembre de 2014

¿Cuántas veces?



                                   ¿Cuántas veces se puede romper un corazón?


                                                   No es retórica

                                                         

lunes, 10 de noviembre de 2014

El niño que eres




     He intentado entender cómo va el mundo. He subido montañas, las he bajado. He vivido, he desvivido. He ido, he venido. He hecho preguntas. Me han dado respuestas. NADA. Ahí no está lo que buscamos. Entender las cosas no las hace más fáciles. Volvamos al principio. La alegría de la infancia nos abandona en una frontera que nadie consigue recordar. Porque éramos felices, sin preguntas, sin respuestas, sin esperar nada o esperándolo todo. Todo era posible. 



Y he llegado a esa conclusión mirando esta foto del rodaje de 'Los Goonies'





La vida es un gran rodaje que tiene también sus descansos. Y en ellos es donde vemos a los demás cómo son realmente: sin maquillaje, sin atrezzo, sin guion, sin nada. Sin necesidad de sonreír ni impostar. La cámara no está grabando. Pero ellos seguían sonriendo. Eran niños. Su aventura iba más allá. El tesoro que buscaban lo encontraron también fuera de la película. Los piratas, el barco encantado, la lucha por conservar su hogar. Todo.

Nosotros somos quienes hacemos lo imposible posible, creyendo que no podremos. Y sí, podremos; volviendo atrás, buscando en las raíces, en lo que fuimos, en lo que aún somos.
Cuando regalas algo a un niño al poco rato está jugando con la caja. El envoltorio se transforma en un tesoro. Y no lo entiendes. Has olvidado que tú hacías lo mismo.
Hemos olvidado tantas cosas… Pero de repente algo te golpea; un recuerdo traidor te avisa de que aún queda algo. Una lágrima se escapa, silenciosa, y sin querer avistas alguien dentro de ti. Vive muy dentro, y te está gritando: ¡recuerda, tú no eras así, vuelve!

Peter Pan no quería crecer porque sabía lo que le esperaba: el olvido. Crecer significa dejar de ser tú para ser los demás y dejar en algún lugar la mochila con nuestros “todo es posible”.
Una mochila llena de amigos, de ilusiones, de primeras veces, de caras de sorpresa, de vidas empezando.
La risa es el camino más corto a la infancia. El único que conozco. Reír cierra heridas, cauteriza el dolor, y al mirarte al espejo, por un instante, puedes ver a ese niño que fuiste, que eres, y si te concentras lo suficiente, verás ese barco pirata fundirse en el horizonte.





 “Mi patria es mi infancia”.  Charles Baudelaire

viernes, 7 de noviembre de 2014

Mi ángel





Está contigo en los momentos más difíciles.

Te hace sonreír.

Se anticipa a tu dolor y lo evita.

Te da todo sin pedir nada.

El miedo se va estando a su lado.

Te devuelve las ganas de vivir.

Te hace la vida más fácil.

Saca lo mejor de ti.

Hace que lo imposible parezca posible.

Te da la mano y no te suelta.

Te acepta como eres.

Se queda a tu lado cuando otros se van.

Te hace feliz.

Te hace recuperar la fe en ti mismo.

Te hace ser mejor persona.

Cada día te enseña algo.

Te regala su tiempo.

Te protege de ti mismo.

En resumen, es alguien maravilloso a quien le importas. Si tenéis a alguien así

en vuestra vida no lo dejéis escapar.

Yo lo tengo. Y doy gracias cada día.

( A mi hija)


Magia





  Las hadas nunca pierden su magia, pero sí las ganas de hacerla.

  La magia es como la energía, ni se crea ni se destruye, se transforma.

  Y en eso estoy, cambiando cosas para poder volver y echar polvo de hadas a aquellos

  que lo merezcan.

  Porque la magia es para quien la merece.          



martes, 4 de noviembre de 2014

Starman





Hay canciones que deberían ser patrimonio de la humanidad. Y ésta es una de ellas.

My Beastie Boy




Si la cara es el espejo del alma esta foto lo dice todo.

MCA era especial, tierno, pero, sobre todo, buena persona.

Y las personas así nunca se van del todo. 

Un beso, Adam, allá donde estés. Xxx

jueves, 30 de octubre de 2014

True Love



True love waits
It's all I can say
You're not a fake
In love we'll stay.


And further on
I'll be alone
No matter how
No matter whom

Love'll die
Like in ancient times
No reason why
Forever and aye.



lunes, 27 de octubre de 2014

John.



                                       What can I tell you but thank you?

                                                 Congratulations, John.

domingo, 26 de octubre de 2014

You failed



                                                          Me fallaste

                                                                     
                                                           Y lo sabes




                                           Ésta era yo antes de conocerte                          




 Y ésta soy ahora 

viernes, 24 de octubre de 2014

Y SE PARÓ




     
     No sé bien lo que es
    pero me lo han contado,
   de muchas maneras
   muchas personas
   en muchos sitios
   a lo largo de mucho tiempo.

   ¿Qué será?
   qué será eso que todos anhelamos
   y a la vez huimos
  que nos da miedo
  pero fuerza,
  que se escapa
  pero nos espera
  que nos hace llorar
  y reír
  y gritar
  y desesperar
  y creer
  y soñar
  y vivir
  y morir.

 El tiempo se para en la felicidad
 y se parece mucho a ti
 cuando miras por la ventana
 sin esperar nada
 sin que te pase nadie.

 Amor, ven,
 que te voy a hacer llorar y reír
 pero no se lo cuentes a nadie
 porque es mi historia

 y la tuya
 y la de aquellos que un día quieran contarla
 por los pasillos
 detrás de una barra
 esperando un tren para decirse adiós
 o quién sabe
 para reescribir lo que nosotros, un día
 no supimos decirnos.
   

jueves, 23 de octubre de 2014

lunes, 20 de octubre de 2014

Y yo qué sé.





Mira, no sé.

Dudas

Sabes, pero no

Quieres pero a quién.

Sientes, pero ¿el qué?

Imaginas el amor

Practicas el perdón

Te regalas a los demás

Engañas al azar

Sobrevives a un lugar

Matas sin piedad

Miras al cruzar

Lloras sin parar

Entiendes que no hay más

Despiertas y a empezar

Un día más

Otra noche incapaz

Cantas para espantar

El dolor que no se va

Tensas la verdad

Eres fragilidad

Olvidaste soñar

Sonríe

Porque es verdad.





La vida sin música sería un error. Nietzsche



Siempre he pensado qué opinarán los sordos de esta afirmación del creador del Súperhombre.

Tengo la costumbre o, quizá, vicio adquirido de ponerme en el lugar de los demás, y cuando escucho "esa canción", sí, esa que sabes que es la única, la que hace se remuevan todas tus entrañas, me acuerdo de aquellos que nunca la podrán escuchar.

Me ha dado, por circunstancias personales, por volver a los brazos de Radiohead y he descubierto que su música, más allá de doler, cura.






No voy a hacer una tesis sobre Radiohead, no es necesario para lo que necesito transmitir; sólo diré una cosa: GRACIAS. 

martes, 7 de octubre de 2014

lunes, 22 de septiembre de 2014

Mis pequeños.




     Hace poco "confesé" qué es lo que me sucede. Ahora lo que quiero es hablar directamente a ciertas  personicas; esas que están ahí. Conmigo. Cuando llegué a twitter un 6 de julio de 2011 lo hice sin ninguna esperanza. Me explico. Venía de una época muy maja en la que mi vida se desmoronaba por momentos. Aquí hay alguien que sabe perfectamente de lo que hablo.

  Nunca he asumido un papel de víctima en twitter, eso no va conmigo, más bien al contrario: he adoptado un "papel" (pero, ojo, soy yo al 100%) de payasa para esquivar una vida que no me sonreía demasiado.
 Lo mejor de esto fue descubriros a vosotros pero en particular a ciertas personas que hicieron de mi vida, por aquel entonces y ahora, algo extraordinario.

  Me di cuenta de que no hace falta ver a a alguien para reírte con él, ni para acercarte y hacerte amigo.
De hecho las mejores personas que he conocido en muchos años estáis aquí: desde tuiteros con 20 followers o 5000 hasta otros con dos millones.
   No me importan las cifras, me importan las personas, esas mismas que han iluminado mi TL con risas, reflexiones, sobrepasando esos límites del humor que tanto me gustan, y también amigos muy bonicos que os habéis enfrentado a gente muy chunga que corre por la red mientras otros miran desde la barrera.

Una vez incluso (por eso jamás como leyendo tuits) casi me ahogué porque me atraganté de la risa con un tuitero al que adoro. Él ya sabe quién es.
También recuerdo una noche en la que me dio la morriña y hablé sobre cosas y bares de Zaragoza que ya no existen y cómo aquella noche descubrí que hay personas aquí que no sólo merecen mucho la pena sino que además sienten las cosas como yo.

   Habría mil historias que contar; aquí he visto de todo pero me quedo con vosotros, con los que estáis, con los que siempre estuvísteis, porque me importáis mucho y en días, o más bien noches, muy jodidas podía hablar con vosotros, porque esto nunca cierra y siempre hay alguien capaz de arrancarme una sonrisa en momentos donde, de normal, lo vería imposible.
 Una vez tuiteé que son las personas que lo han pasado peor las más dispuestas a hacerte la vida más fácil.

   Tengo la suerte de conoceros a algunos en persona y eso me ha reafirmado en lo que siempre he pensado de vosotros: sois la hostia; gracias por ser así aun en momentos donde la vida se os tuerce e incluso así sacáis tiempo para esta loquita que no sabe aún cómo va a acabar todo.
Confío en el futuro, confío en las personas a pesar de que este maldito mundo se empeñe en robarnos la esperanza.

No la perdamos: vosotros, bonicos, sois la muestra viviente de que todavía podemos cambiar algo. Tenéis la fuerza, la inteligencia y sobre todo el amor suficiente por la vida y las personas para poder hacer de este mundo algo un poco mejor. Y otra cosa: A pesar de todo, o de cómo esté ahora, podéis contar conmigo SIEMPRE. Tengo polvo de hadas. No lo olvidéis.






domingo, 21 de septiembre de 2014

No queremos ni podemos olvidar.


Nos levantamos un día queriendo olvidar
pero no podemos,
o no queremos,
mirando ese café
queremos recordar por qué el olvido es la única salida
y ya lo hemos olvidado.

Hemos olvidado por qué queríamos olvidar
el viejo bucle de siempre
mientras agito el café en sentido anti-horario
como queriendo retroceder en el tiempo.

Da vértigo pensar que el olvido está tan cerca
que mañana es hoy y ayer ya es mañana,
que nada se detiene,
que perdí el miedo,
y él me perdió a mí.

Olvido,
Qué bonito suenas
Pero qué imposible.

martes, 16 de septiembre de 2014

Kurt Cobain y yo.


Hubo una noche en julio, una de tantas,en la que me puse a tuitear cosas sobre Nirvana.
Recuerdo hablarle directamente a Kurt, de cómo siempre lo entendí.
Le hable de tú a tú, de personas que han pasado por lo mismo.
Solemos hablar de la empatía y emplear ese vocablo, pero pocos la sienten verdaderamente.
La gente siente pena, compasión, cosica, pero empatía NO.
Para eso hace falta un componente fundamental y es haber pasado por lo mismo o parecido.

Y esto viene a que me veo en la necesidad de desdramatizar a la vez que dar visibilidad a la gente como nosotros: los bipolares.
Sí, he dicho la palabra maldita, aunque es muy conocida aquí por coronar muchas bios.

Mi verano, y sobre todo aquí en twitter, refleja la cara sin tapujos de esta maldita enfermedad.
He entrado y salido mil veces porque ni yo misma sabía lo que quería. De hecho casi nunca lo sé.

Esta enfermedad se toma confianzas, también vacaciones, pero siempre vuelve, y lleva llaves, y más
vale que le pongas cubiertos y le prepares la habitación de invitados: viene para quedarse.
En ocasiones es educada y avisa con tiempo, otras no, y te coge con la casa y la vida del revés.

Es esa amiga inestable que una temporada está muy eufórica y sólo quiere divertirse, salir y hacer cosas temerarias.
Pero también es la misma que te arrastra a un pozo del que no puedes salir  ni del que nadie te puede sacar.
Más que un pozo es una caja, te encierra en ella y no ves nada, y lloras, gritas, quieres huir, pero no puedes, no te deja.

De hecho nadie puede ayudar; quizá apoyar, comprender, acompañar, pero ayudar no. Nadie puede.
He tenido momentos muy complicados, algunos lo sabéis, tampoco quiero extenderme con ello;
pero lo que sí quiero es daros las gracias a los que habéis estado de manera incondicional.
Para mí ha sido y sigue siendo un apoyo enorme, a pesar de no poder leer a veces ni el TL en condiciones.

Esto es algo crónico que irá pasando, o no, pero también es crónica mi alegría innata y mis ganas de luchar. Aunque a veces parezca que tiro la toalla, no lo haré.

Quizá suene tópico pero cuando estás cerca del otro lado ves realmente lo que dejas en éste, y te das media vuelta, aunque tenga que haber gente muy bonita para agarrarte y sujetarte un poco.

No me asomaré a más precipicios, sólo para disfrutar del paisaje y con suerte vislumbrar un futuro con más luz e ilusión.

Se puede y se debe hacer y lo sé porque una vez volví del otro lado y allí no hay nadie ni nada.
Lo que merece la pena en la vida está en éste.

Gracias por tanto, pequeños. Tinkerbell está recuperando su polvo de hadas. Os quiero.







jueves, 9 de enero de 2014

A los que están


A los que me miran sin conocerme y me sonríen

a los que se fueron y me recuerdan

a los que cierran los ojos y siguen viendo

a ti, que dejas la puerta abierta para oírme

a los niños que gritan a la puerta del colegio

a los pájaros que me despiertan

a las nubes que tapan el sol que me ciega

a los incrédulos que no confiaron

a los sueños por cumplir

a las velas de cumpleaños que no se apagaron

a los objetos que cuentan historias

a las fotos desenfocadas donde adivino tu presencia

al ayer cautivo en el presente eterno

al mañana que no llega

a los abrazos que no llegamos a dar

a ese último adiós que no sabíamos que lo era.

A mí, a ti, a ellos

a todos los que fuimos

y seguimos siendo en alguien


mientras nos recuerde.